Arrepentimiento
Viento y frío, mi dolor innecesario,
luces y humo, otro juego rutinario.
La máscara que siempre llevabas,
solo era el reflejo de quien me amaba.
Yo sabía quién eras, no podía mentirme,
aunque a veces quise no descubrirte.
Esa tarde en que tú me decías:
“Esto es nada, un alma vacía”.
Nanana, el sonido que sentía,
nanana, cuando tú mi mano cogías.
Nanana, con fuerza y gran sentimiento,
sabía que llegaba el arrepentimiento.
Si te acercas a mis labios, no puedo mentir,
el sabor de este odio no lo quiero vivir.
De besarte me rehúso, todo es confuso,
lo que queda de este amor ya no tiene uso.
Y aunque el tiempo intente borrar,
en mi pecho siempre vuelves a brillar.
Serás el eco que no se apagó,
el adiós que mi alma nunca aceptó.
Yo te miro, pero ya no eres igual,
somos ruinas de algo que quiso volar.
Fuiste llama, ahora solo eres hielo,
y en mis noches aún escucho tu duelo.
Nanana, el sonido que sentía,
nanana, cuando tú mi mano cogías.
Nanana, con fuerza y gran sentimiento,
sabía que llegaba el arrepentimiento.
Si te acercas a mis labios, no puedo mentir,
el sabor de este odio no lo quiero vivir.
De besarte me rehúso, todo es confuso,
lo que queda de este amor ya no tiene uso.
Dime cómo fue que todo se perdió,
cómo aquel amor se volvió este dolor.
Yo quería darte todo de mi vida,
pero tu verdad fue mi despedida.
Nanana, el sonido que sentía,
nanana, cuando tú mi mano cogías.
Nanana, con fuerza y gran sentimiento,
sabía que llegaba el arrepentimiento.
No digas nada no es normal
que en este cuento voy a ganar nananana
Dime cómo fue que todo se perdió,
cómo aquel amor se volvió este dolor.
Yo quería darte todo de mi vida,
pero tu verdad fue mi despedida.
Nanana, el sonido que sentía,
nanana, cuando tú mi mano cogías.